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Todo lo que necesitas saber para invertir con confianza

En Securite, la integridad de tus operaciones es nuestra prioridad. Al estar regulados por la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), formamos parte del sistema nacional de prevención de lavado de activos como Sujetos Obligados.

Esto significa que implementamos los más altos estándares y controles para asegurar que el capital de nuestra comunidad provenga de fuentes lícitas.

Trabajamos en estrecha coordinación con la UIF-Perú (Unidad de Inteligencia Financiera) mediante los siguientes componentes:

  • Debida Diligencia (KYC - Conoce a tu Cliente): Antes de operar, verificamos la identidad y el perfil de cada inversionista y empresa para conocer el origen de los fondos y proteger el ecosistema financiero.
  • Monitoreo continuo: Supervisamos constantemente las transacciones para asegurar que coincidan con el perfil declarado por el usuario.
  • Detección y reporte: Contamos con sistemas especializados para identificar operaciones inusuales. En cumplimiento con la normativa, cualquier actividad sospechosa es reportada a la UIF.
  • Oficialía de cumplimiento: Disponemos de un área especializada encargada de supervisar que todas nuestras políticas de prevención PLAFT se cumplan rigurosamente.

En Securite, el dinero de los inversionistas no ingresa a las cuentas de la empresa. Los fondos se administran a través de un Fideicomiso, uno de los mecanismos de protección más robustos del sistema financiero peruano.

Este esquema protege tu inversión de tres maneras fundamentales:

  • Patrimonio autónomo: Las inversiones forman un patrimonio independiente de las cuentas de Securite. Si la plataforma tuviera problemas financieros, el dinero de los inversionistas permanece protegido y no puede ser embargado por acreedores de la empresa.
  • Control del destino de los fondos: El dinero del fideicomiso tiene un único propósito: financiar el proyecto seleccionado por el inversionista y retornar a su cuenta según el cronograma establecido.
  • Supervisión especializada: La participación de una entidad fiduciaria agrega una capa adicional de control y auditoría para garantizar que cada operación cumpla con las reglas establecidas.

En resumen: El fideicomiso asegura que, independientemente de la situación administrativa de la plataforma, los fondos de los inversionistas permanezcan separados y protegidos.

La metodología de Securite establece los criterios utilizados para identificar, seleccionar y clasificar a los solicitantes de financiamiento (Receptores) y sus proyectos.

La aplicación de esta metodología no implica que Securite realice una clasificación definitiva del riesgo ni que brinde asesoramiento financiero. Tampoco garantiza la obtención de rentabilidad para los inversionistas.

Durante el proceso de análisis se consideran los siguientes aspectos:

  • Accionistas y gerencia: experiencia en el negocio, riesgo de sucesión y comportamiento crediticio.
  • Infraestructura: evaluación de activos fijos que puedan servir como respaldo del financiamiento.
  • Clientes y competencia: análisis de la concentración de clientes, proveedores y posicionamiento en el mercado.
  • Sector económico: evaluación del entorno regulatorio, barreras de entrada y demanda del sector.
  • Situación financiera: análisis de ventas, márgenes y estructura del balance general.
  • Historial crediticio: comportamiento de pago y permanencia en el sistema financiero.
  • Fuentes de financiamiento: verificación de acceso a otras fuentes de crédito en el sistema financiero.

En Securite cada proyecto es evaluado mediante un análisis que combina indicadores financieros cuantitativos con factores cualitativos relacionados con la experiencia del equipo directivo y la estabilidad del negocio.

Como resultado de este proceso, los proyectos se clasifican en categorías de riesgo:

  • Nivel A (Riesgo muy bajo): empresas con excelente solvencia financiera, historial crediticio impecable y flujos de caja previsibles.
  • Nivel B (Riesgo bajo): negocios sólidos con buena capacidad de pago y condiciones estables de mercado.
  • Nivel C (Riesgo medio): proyectos con flujos estables pero con mayor sensibilidad a cambios en el entorno económico.
  • Nivel D (Riesgo alto): empresas en etapa de crecimiento o en sectores más volátiles, que suelen ofrecer mayores retornos asociados al riesgo.
  • Nivel E (Riesgo muy alto): proyectos con perfiles más especulativos o garantías limitadas, recomendados únicamente para inversionistas con alta tolerancia al riesgo.

Declaración de inversión responsable:

  • La clasificación de riesgo es únicamente una herramienta informativa y no constituye una recomendación de inversión.
  • La evaluación de un proyecto no garantiza el retorno del capital ni elimina el riesgo de pérdida parcial o total.
  • Cada inversionista es responsable de analizar la información disponible y se recomienda diversificar las inversiones para reducir la exposición al riesgo.
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